Justo a tiempo para Avengers: Endgame, Disney finalizó la compra de Fox. La fusión de dos de las más grandes empresas de entretenimiento del planeta ya se está llevando a cabo, y no falta quien salte a especular qué significa esto para el Universo Cinematográfico Marvel. ¿La realidad? No tanto como tú crees.

La compra de Fox no es para recuperar a los X-Men

Cuando Disney compró Marvel, lo hizo por 4 mil millones dólares. Esta compra representó mucho más que una adquisición temporal de las llicencias cinematográficas de lo que se convertiría en el Universo Cinematográfico Marvel. El ratón compró toda la compañía. Todos los esquemas de producción, distribución, licencia y mercancía que ya poseía la compañía multimedia (a veces es fácil olvidar que las marcas de cómics son más que granjas de personajes para películas).

Cuando Disney compró Lucasfilm, lo hizo por 10 mil millones de dólares. El ratón compró toda la compañía, incluyendo 6 de las más lucrativas películas de todos los tiempos y las marcas registradas para mercancía (que es, en ambos casos, mucho más lucrativo que las películas en sí).

La compra de Fox fue por más de 70 mil millones de dólares. Representa la adquisición de uno de los más grandes estudios del planeta, su estructura empresarial y una de las más nutridas bibliotecas cinematográficas, así como control sobre cientos de canales de televisión y cadenas deportivas.

Es una visión muy angosta el pensar que la compra tiene algo que ver con recuperar las franquicias de X-Men y los Fantastic Four, que en su tiempo tuvieron sus derechos cinematográficos vendidos a Fox.

No, Disney no va a suavizar a los Simpsons

Sucedió con la adquisición de Marvel y con la de Fox: miles de nerds preocupados por que el ratón vaya a disneyficar sus adoradas franquicias masculinas. Si Disney adquiere franquicias que venden fuera de su mercado usual, es porque quiere explotar ese mercado.

Sería una terrible decisión de negocios reconfigurarlas para seguir vendiendo a su misma audiencia. Y esto se extiende, por obviedad, hacia todo lo que está comprando con Fox. Disney busca tener una marca de renombre con franquicias ya establecidas dirigidas hacia demografías diferentes a las que ya domina.

Es un error ver la compra de Fox desde el marco del entretenimiento

Esta adquisición se debe ver desde ojos económicos. Es la absorción de una competencia directa. Es la acumulación de poder por una empresa que ya de por sí es un gigante en el mercado, que tiene además historia de abusar ese poder hacia cadenas de cine, periodistas de entretenimiento y creadores. Hablar de superhéroes cuando deberíamos hablar de poder económico es un error tremento.