Hoy, un usuario de Reddit de nombre u/BoMcCready publicó un gráfico trazando las calificaciones en IMDb de las series más populares de la televisión a lo largo de sus temporadas. Visualmente presenta la caída libre de la última temporada de Game of Thrones, el absoluto descontento con el desenlace de How I Met Your Mother y la satisfactoria consistencia de Friends, entre otros.

Estudiando los números, no pude evitar notar un patrón en común en una gran cantidad de casos: en alrededor de la mitad de las series expuestas, el peor episodio coincide en dos factores:

  1. rompe de alguna forma con las expectativas creadas sobre el programa, creando una justificación coherente para su baja calificación, y
  2. más notoriamente, se puede interpretar una latente misoginia en el fandom como amplificador de todo lo criticable del episodio

O sea: todos los episodios tienen una razón perfectamente lógica para ser odiados, pero sospechosamente también tienen asociaciones que molestarían a un buen número de fans hombres.

Así que escribí esto para analizarlo. Por cierto: hablo de los fans dudebros porque esos son los que conozco. Son los que tienen voces más fuertes en los espacios mainstream de fandom y con los que he tenido el desplacer de interactuar en persona. Si sienten que cargo prejuicios sobre televidentes hombres, es porque los viví en persona.

The Simpsons: Lisa Goes Gaga

Lisa Goes Gaga

Sería una atenuación decir que la familia más popular de la televisión americana ha tenido una baja en calidad esta última década. Libros enteros se podrían escribir sobre el por qué, pero un factor en común es el desfile sin fin de estrellas invitadas.

Tal vez no soy la mejor persona para opinar, pero considero que la culpa está algo inflada. Leonard Nimoy aporta a la grandeza del inmortal episodio Marge contra el Monorriel y la aparición de Paul y Linda McCartney en Lisa La Vegetariana sigue siendo la única respuesta que doy cuando me preguntan por qué me hice vegano.

Entiendo cómo en las últimas temporadas los celebrity cameos han aumentado y dominado la cadencia de la serie, pero la aparición de Lady Gaga en la temporada 23 no tiene nada que la haga destacar tanto para estar 4,8 puntos debajo del promedio de la serie, con un horrible 3,9. No es buen episodio, pero tampoco es particularmente atroz.

¿Qué hay destacable, más que un resentimiento por parte de los fans hacia las celebridades invitadas, canalizado y potenciado hacia una estrella pop mujer?

Black Mirror: Rachel, Jack and Ashley Too

Rachel, Jack and Ashley Too

Continuamos la tendencia con la aparición de Miley Cyrus en la antología de ciencia ficción de Charlie Brooker. Al no poseer mucha linealidad más allá de un concepto general sobre cómo la tecnología se entromete en la vida humana, Black Mirror es continuamente hit-or-miss (usualmente miss para mi; lo siento).

Hay mucho que criticar del episodio que ya hicieron personas más capaces y conectadas con la serie que yo: tiene problemas de cadencia, la temática es algo fragmentada y no termina de entregar su tesis con elocuencia. ¿Pero eso es suficiente para que se merezca el título de peor capítulo en toda la serie? ¿No habrá un poquito de odio dudebro hacia artistas pop por ser cosas “de mujeres” que no tienen lugar en nuestra ciencia ficción de vatos? No sé, díganme ustedes.

Por lo menos, creo que es de apreciar (no necesariamente a un nivel cualitativo) el paralelo entre el episodio y el movimiento #FreeBritney en su temática sobre la explotación de mujeres jóvenes por la industria detrás de ellas. Chance a algunos fans no les gusta que se toquen esos temas.

The Big Bang Theory: The Matrimonial Momentum

The Matrimonium Momentum

Alguien más gracioso que yo dijo que The Big Bang Theory tiene un problema de continuidad muy grande: a lo largo de toda la serie se escuchan risas, pero nunca se escucha un chiste gracioso.

El peor episodio de la serie de Chuck Lorre, según los fans, es uno cargado de situaciones románticas. Uno de los protagonistas se casa y tiene problemas de matrimonio inmediatamente, mientras que otro pasa por un rompimiento.

Las opiniones se centran en que es mucho drama y no suficiente risa. No sé por qué esperaban risa viendo esa serie, pero bueno.

No dudo que el episodio sea malo, pero es peculiar que se destaque como el peor por contener demasiado drama romántico, algo tradicionalmente asociado con el entretenimiento para mujeres, no para machos que quieren ver incels discutiendo sobre qué X-Men es mejor (la respuesta correcta es Nightcrawler, por cierto).

The Flash: Girl’s Night Out

Girl's Night Out

No quiero intentar hacer sentido del desastre que es el Arrowverse. No offense, pero me da dolor de cabeza ver tantas series entrelazadas. Aunque ver los cameos de Crisis en YouTube estuvo chido.

Para el fandom, el peor episodio de la serie es el de las respectivas despedidas de soltero y soltera de Barry Allen aka Flash y Iris West.

De nuevo, hay una explicación “coherente”: es el primer episodio de la serie donde Flash no es Flash. Barry pasa todo el episodio borracho e incapaz de ser superhéroe. Los fans quieren ver a Flash siendo Flash, maldita sea, por eso la serie se llama Flash. Pero también hay una parte del episodio donde estas líneas salen de la boca de un personaje:

“Vivimos en una sociedad que esta dictada por la mirada masculina. Quiero controlar la narrativa del feminismo, ¿okay? Quiero mostrarle al mundo que una mujer poderosa y fuerte puede usar lo que quiera, sea un bikini o un traje.”

Eso lo dice una mujer haciéndola de stripper. No me voy a meter con la relación entre el feminismo y eso, tangentemente porque como vato no me toca hacerlo, pero principalmente porque aún si la serie tuviese una definición tibia sobre lo mismo, la mera “palabra f” es suficiente para enloquecer a cualquier nerdo. Eso sí: es un mejor “vivimos en una sociedad” que el de El Bromas.

Desde que debutó la serie, la interpretación de Iris por Candice Patton, una mujer afroamericana, fue un detonante para el fandom lector de cómics (¡quién lo diría!).

Súmale a eso que una parte significante del episodio (¡y el título!) se centra en personajes mujeres y… ajá, solo lean:

El resto de las reseñas: feminismo forzado, malditas SJW arruinan nuestras series, corrección política… ya se la saben.

Stranger Things: The Lost Sister

The Lost Sister

La segunda temporada de ‘Ta Rara La Cosa ahondó en el pasado de Eleven, la niña con poderes mentales. Su séptimo episodio la vio encontrada con un grupo de otros números, también producto de experimentos, ahora reunidos como familia alternativa, a quienes acude tras pelearse con su papá adoptivo, Hopper.

La excusa coherente para que sea el peor episodio según las calificaciones de IMDb es que rompe con la narrativa hasta el momento. Aunque sirve para avanzar el desarrollo de personaje de Eleven, no hace mucho por la tensión que el episodio previo construyó. Además, introduce nuevos personajes que no le importan a la audiencia tanto como los otros que están en peligro.

El episodio también protagoniza a Kali, una niña india cuya existencia es el centro de un buen número de las críticas. Además, retrata la rebelión adolescente de Eleven, algo con lo que tal vez la audiencia masculina no pudo conectar. Yo no puedo ver como alguien puede odiar el episodio que nos dio este momento:

No va aquí ni allá: pero la segunda temporada de Stranger Things tuvo un horrible caso de Síndrome de Pitufina que muy satisfactoriamente reparó en la tercera. Eleven y Max no necesitaban pelearse por ser la única chica del grupo. Pero esa temporada también introdujo un patriotismo ochentero tan sórdido que la pasé toda asumiendo que era parodia y me quedé esperando al punchline.

Buffy The Vampire Slayer: Beer Bad

Beer Bad

Joss Whedon está ahí arriba junto con J.K. Rowling como los ejemplos por excelencia de progresismo performativo que atraía enormemente en los noventas y principio de los dosmiles, pero que se quedaron atrás para estos años porque sus valores permanecieron estáticos.

Ahora, rodeados de entretenimiento de calidad con perspectivas nutridas en justicia social, volteamos hacia estos dos y no podemos evitar avergonzarnos de lo sedientos que estábamos de contenido semi progre, tanto como para alabarlos como héroes por cosas que estos días no podemos volver a ver sin decir “era lo mejor que teníamos”.

Bueno, Rowling está ya más por el camino de Morrisey: en vez de estática, tiene regresiones reaccionarias.

Como sea, Buffy La Cazavampiros, la serie de Whedon reconocida en sus tiempos por su acercamiento hacia problemáticas sociales y personajes mujeres fuertes, tiene su peor episodio en Beer Bad.

La excusa coherente: en los noventas, la Office of National Drug Control Policy de Estados Unidos regalaba fondos a cualquier serie de televisión que promueva un mensaje anti-drogas. Aunque al final Buffy no logró recibir el dinero (la representación era demasiada fantasiosa) la artificialidad de la intención permaneció.

El episodio explora con una mirada algo puritana el uso de drogas, alcohol y sexo casual. Ya con eso hay mucho que criticar con validez, pero ahí no acaba.

Nuestra protagonista incurre en alcoholismo, con una cerveza que más tarde se revela ha sido adulterada (con efectos fantasiosos, pero el subtexto hacia la realidad es claro). La bebida adictiva convierte a quienes la toman en neandertales violentos, con lo que la serie se presta para ofrecer comentario sobre cuán primitivos pueden ser los hombres cuando toman.

En fin: es de los pocos casos en los que auténticamente se podría decir que el mensaje social es “forzado”, pues literalmente se escribió para obtener fondos. Pero es difícil no pensar que parte de la crítica hacia el episodio tiene que ver con algunos de los puntos válidos que articula y que incomodan a televidentes hombres.

House of Cards: Toda la última temporada

House of Cards

Cuando Kevin Spacey resultó uno de los que realmente cayeron en el contexto de #MeToo (él, Weinstein, Cosby, fin de la lista), lo que quedaba de House of Cards terminó al aire.

Por las acciones de Spacey, su serie se desmoronó en cadena como unos dominó, cayó como una torre de Jenga. Hasta podríamos decir que, ajá, una casa de naipes. Ya se saben el chiste.

A Frank Underwood, su personaje, lo mataron entre temporadas. El momento resultó algo conveniente, pues la previa termina con su esposa Claire con poder político sobre él.

Netflix tuvo que pausar la producción, re-escribir guiones y continuar sin Spacey. Ya así, corretear una serie es razón suficiente para que baje la calidad y las calificaciones se estanquen muy por debajo del pulcro arriba de 9 que conservaba el resto de la serie.

La decisión de continuar en medio de un escándalo también aporta a la caída en calificaciones. Después de todo, un sinfín de programas tienen terribles últimas temporadas cuando sus protagonistas se van por equis o ye. Ahí está la razón coherente, pero…

Claire Underwood lleva a la presidencia una agenda progresista y navega el panorama político mejor que su difunto esposo. Con o sin escándalo, con o sin Spacey, eso hubiese alterado a más de un seguidor.

It’s Always Sunny in Philadelphia: Frank’s Brother

Frank's Brother

Debatí incluir esta. It’s Always Sunny in Philadelphia es una serie brutalmente políticamente incorrecta, en el buen sentido de la palabra (o sea, no en el “me creo rebelde mientras sirvo a la hegemonía cultural odiando a las mujeres y las minorías” que le han asignado los reaccionarios a ese término), y se me hace raro que el episodio de la temporada 7 donde se introduce al hermano del personaje de Danny DeVito sea catalogado como el peor.

Según las reseñas en IMDb y las opiniones en Reddit, la opinión general es que a la audiencia no le agrada que se ahonde en la backstory de Frank Reynolds. Mientras más impredecible y ambigua sea su historia personal, mejor. Y por eso no les gustó este episodio, que muestra un capítulo grande de su vida.

Pero creo que vale la pena mencionar que el conflicto del capítulo es sobre Shadynasty, una cantante afroamericana de la que se enamoraron ambos hermanos en su juventud, cuya enemistad romántica los separó para siempre.

Tal vez a algún sector del fandom le incomodó la idea de que el amor de la vida de Frank sea una mujer negra. Después de todo, lo misántropos y retrógradas personajes principales (como parodia) por alguna razón atraen a algunas personas que son misántropos y retrógradas (de verdad).

American Horror Story: Valerie Solanas Died for Your Sins: Scumbag

American Horror Story

Para el séptimo episodio de su cuarta temporada, la antología de Ryan Murphy tuvo el talento invitado de Lena Dunham. Desde ahí ya haces explotar las cabezas de un sector significativo de los televidentes.

Tengo opiniones sobre Dunham que prefiero reservarme porque no son relevantes a este artículo. Creo que hay razones para no apreciarla como persona. También creo que esas razones no tienen nada que ver con el por qué tantos dudebros la odian.

El episodio aborda en flashbacks a Valerie Solanas, una feminista radical controversial. ¡Cómo se atreven a hablar de feminismo! Las reseñas en IMDb le llaman “sermonioso”, “man shaming”, “gender baiting” y el clásico: “forzado”. ¿Alguien lleva bingo?

Bonus – Breaking Bad: Fly

Miren, no me gusta Breaking Bad. Solo hay dos iteraciones de “hombre blanco moralmente ambiguo y emocionalmente estancado” que disfruto, y esas son “El Caballo que Necesita Terapia” y “Las Flipantes Aventuras de Baby Yoda”.

El peor episodio, según leo, es Fly, dirigido por Rian Johnson. Aparentemente a la crítica le gustó el acercamiento algo vanguardista y el estilo teatral causado por la ausencia de presupuesto, pero a algunos fans no.

La pongo aquí porque no dudo que haya quienes hayan bombardeado toda la filmografía de Johnson con calificaciones negativas después de que Star Wars: The Last Jedi retrate una female gaze que nunca se ve en el cine de su tipo. Eso era todo. ¿Se acuerdan de The Last Jedi? Qué buena película. Solo quería recordarla.